Social Lingüistica

Adquisición de la competencia lingüística integral y desarrollo de la capacidad social para la ciudadanía democrática.

El principal cometido competencial del área social-lingüística es el de promover la adquisición por parte del alumnado de la competencia en comunicación lingüística (a través de Lengua Castellana, Inglés y Francés). Asimismo, busca desarrollar la competencia social y ciudadana (a través de Ciencias Sociales, Geografía e Historia y Filosofía), la cual es enriquecida por la visión humanista y formativa del Departamento de Clásicas (Cultura Clásica). Todo ello permite comprender la realidad social del mundo y ejercer la ciudadanía democrática.

Respuestas Esenciales para Familias y Estudiantes del IES Hozgarganta

El departamento de Filosofía se encarga de las materias siguientes:

  • Oratoria y debate en 1.º, 2.º y 3.º de ESO.
  • Educación en Valores Éticos y Cívicos en 2.º de ESO.
  • Aprendizaje Social y Emocional en 4.º de ESO.
  • Filosofía en 1.º de Bachillerato.
  • Antropología y Sociología en 1.º de Bachillerato.
  • Historia de la Filosofía en 2.º de Bachillerato.

El departamento se compone por dos docentes:

  • Francisco Jesús Fernández López
  • Alberto López Ballesteros

¿Qué sentido tiene seguir dando filosofía en el siglo XXI? La filosofía representa una lucha contra la imbecilidad. Esta última se presenta de forma semejante en cualquier época. Alguien puede tener todo el conocimiento en sí, y ser imbécil. El imbécil se caracteriza por no dudar, por considerar que las cosas son de una forma determinada y que lo correcto tiene una sóla vía. Sólo el que es consciente de lo que no sabe es capaz de aprender algo. La situación del que cree saber, el imbécil, es estática, no pretende saber más. Si queremos aprender algo, aspirar a la sabiduría, hay que aceptar primero nuestra ignorancia y nuestra finitud. En este sentido, hoy en día la filosofía es más necesaria que nunca aunque se trate de una disciplina inútil. Precisamente su inutilidad, como dice Aristóteles, es lo que convierte a la Filosofía en la disciplina más libre, pues no rinde pleitesía ni al capital ni al poderoso. Hay felicidad en el pensar, sin más. El placer que acompaña al pensamiento es mucho más agradable que cualquier otra forma de placer. ¿Acaso todo aquello que hacemos y nos parece valioso responde a una utilidad mejor que la inutilidad de aprender por aprender?

Nacemos, crecemos y morimos ¿Qué debo hacer mientras? ¿Qué puedo saber con certeza si todo me parece falso y efímero? ¿Soy libre? ¿Soy algo diferente de un humano de hace 20 siglos? ¿Dónde se encuentra el manual de instrucciones de la vida? ¿Qué es la risa? ¿Abismo?

     

Estudiar Geografía e Historia no es solo memorizar fechas, mapas o nombres de lugares: es aprender a comprender cómo se ha construido el mundo que habitamos, cómo han cambiado las sociedades a lo largo del tiempo y qué factores explican la realidad de hoy. Conocer nuestro pasado y nuestro entorno nos ayuda a entendernos mejor y a tomar decisiones más conscientes. La curiosidad, la reflexión y la capacidad de relacionar hechos son nuestras herramientas más valiosas.

En el aula, analizar fuentes, debatir, investigar, equivocarse y plantearse nuevas preguntas forma parte del aprendizaje. A veces puede parecer que ciertos contenidos son lejanos, pero precisamente esa libertad para explorar contextos y procesos históricos o geográficos es lo que hace que la materia sea tan valiosa: aprender por el placer de comprender cómo y por qué suceden las cosas.

Vivimos en un mundo complejo, interconectado y en constante cambio, lo que nos plantea preguntas nuevas:

  • ¿Cómo influyen el pasado y la geografía en nuestra vida cotidiana?

  • ¿Qué podemos aprender de los errores y aciertos de sociedades anteriores?

  • ¿Dónde está el manual para interpretar el mundo que nos rodea y nuestra propia historia?

La Geografía y la Historia no solo nos enseñan datos, sino a mirar el mundo con ojos críticos, entender las relaciones entre personas y territorios, y reflexionar sobre nuestro lugar en la sociedad y en el tiempo.

Estudiar Francés es, además de memorizar vocabulario o reglas de gramática, descubrir una cultura, pensar de manera distinta y poder comunicarse con personas de todo el mundo. La curiosidad, la práctica y la audacia son nuestras herramientas más valiosas.

En clase, leer, escribir, escuchar, hablar y debatir forma parte del aprendizaje. A veces puede parecer complicado, pero precisamente esa libertad para expresarse y explorar nuevas ideas es lo que hace que la materia sea tan enriquecedora.

Vivimos en un mundo global que nos plantea preguntas nuevas: ¿cómo puedo expresar mis ideas claramente a personas de otras culturas? ¿Qué puedo aprender de la manera en que otros piensan y se comunican?

“On ne voit bien qu’avec le cœur. L’essentiel est invisible pour les yeux.” – Antoine de Saint-Exupéry

El Francés no solo nos enseña palabras y reglas, sino que nos ayuda a abrir nuestra mente, descubrir nuevos horizontes y comprender el mundo desde diferentes perspectivas.

Aprender Inglés es mucho más que memorizar vocabulario o estudiar reglas gramaticales: es abrir la puerta a otras culturas, a nuevas formas de pensar y a posibilidades de comunicación en todo el mundo. La curiosidad, la práctica constante y la valentía para equivocarse son nuestras herramientas más valiosas.

En el aula, leer, escuchar, hablar y escribir forma parte del aprendizaje. A veces puede parecer difícil, pero precisamente esa libertad para expresarse y entender otras perspectivas es lo que hace que la materia sea tan valiosa: aprender por el placer de comunicarse y comprender.

Vivimos en un mundo globalizado que nos plantea preguntas nuevas: ¿cómo puedo expresar mis ideas con claridad a personas de otras culturas? ¿Qué puedo aprender de la manera en que otros se comunican y piensan?

“The limits of my language mean the limits of my world.” – Ludwig Wittgenstein

El Inglés no solo nos enseña gramática y vocabulario, sino que nos ayuda a conectar con otros, explorar nuevos horizontes y comprender el mundo desde múltiples perspectivas.

 

Explorar la Lengua Castellana y la Literatura es descubrir el poder de las palabras para pensar, sentir y comunicarnos. No se trata solo de aprender reglas gramaticales o memorizar autores: es comprender cómo el lenguaje refleja nuestra manera de vivir, pensar y relacionarnos, y cómo las historias y los textos nos conectan con otras experiencias y culturas. La curiosidad, la sensibilidad y la capacidad de argumentar son nuestras herramientas más valiosas.

En el aula, leer, escribir, analizar, debatir, imaginar y equivocarse forma parte del proceso de aprendizaje. A veces puede parecer que ciertos textos o ejercicios no tienen aplicación inmediata, pero precisamente esa libertad para explorar ideas y emociones es lo que hace que la materia sea tan valiosa: aprender por el placer de comprender y expresarse.

Vivimos en un mundo lleno de palabras y narrativas que nos plantean preguntas nuevas:

  • ¿Cómo nos influye el lenguaje en nuestra forma de pensar y sentir?

  • ¿Qué nos enseñan las historias sobre nosotros mismos y sobre los demás?

  • ¿Dónde está el manual para comprender y crear significados en un mundo en constante cambio?

La Lengua y la Literatura no solo nos enseñan a leer y escribir, sino a pensar con claridad, expresar ideas, valorar la creatividad y comprender mejor la experiencia humana.

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